← Todas las entradas · Read in English
Cómo empezar a investigar la historia de tu familia, guía para principiantes

Para empezar a investigar la historia de tu familia, empieza por ti y ve hacia atrás, una generación a la vez. Escribe lo que ya sabes, platica con los mayores de la familia, junta los papeles y las fotos que ya tienen en casa, y luego busca actas y registros, empezando por sitios gratuitos como FamilySearch. Anota de dónde sale cada dato, para que tú y quien venga después lo puedan revisar.
Paso 1: Escribe lo que ya sabes
Empieza con una hoja sencilla o una plantilla gratuita de árbol genealógico. Para ti, tus papás y tus abuelos, anota:
- Nombres completos, con los dos apellidos
- Fechas y lugares de nacimiento, matrimonio y defunción
- Dónde vivieron y más o menos cuándo
No te preocupes por lo que falta. Lo que falta es tu lista de pendientes.
Paso 2: Platica primero con los más grandes
Es el paso que casi todos se saltan, y del que más se arrepienten. Tus papás, abuelos y tíos saben nombres, lugares e historias que no están en ningún archivo, y te pueden decir dónde buscar.
Pregunta por:
- Nombres y apodos. Mucha gente era conocida por su segundo nombre o por un apodo, y eso importa al buscar actas.
- Lugares. El pueblo, la parroquia o el barrio, no solo el estado.
- Mudanzas. Cuándo se cambió la familia, de dónde y por qué.
- Papeles y fotos. ¿Quién tiene las actas viejas, los recuerdos de bautizo, los álbumes?
- Las historias. Cómo se conocieron sus papás, en qué trabajaban, cómo era la vida. Las actas dan fechas; solo las personas dan la historia.
Graba las pláticas si están de acuerdo. Para ideas, revisa nuestras 100 preguntas para hacerle a tus abuelos. Si viven lejos, Dalia puede platicar con ellos por voz, en español o en inglés, y guardar cada plática para la familia.
Paso 3: Junta lo que ya hay en la familia
Muchas familias tienen en casa más documentos de los que creen. Busca:
- Actas de nacimiento, matrimonio y defunción
- Fes de bautismo, recuerdos de primera comunión, estampas de los velorios
- Papeles de migración y de naturalización, pasaportes viejos
- Cartillas del servicio militar
- Cartas, postales y diarios
- Fotos, sobre todo las que tienen nombres o fechas atrás
- Biblias o misales donde alguien anotó nacimientos y muertes
Escanea o fotografía todo, y anota quién tiene el original.
Paso 4: Arma tu árbol genealógico
Escoge un solo lugar para guardar tu árbol. Hay opciones gratuitas, como el Árbol Familiar compartido de FamilySearch o los árboles básicos gratuitos de Ancestry y MyHeritage. También puedes usar un programa de genealogía en tu computadora.
Casi todas las herramientas pueden exportar tu árbol como archivo GEDCOM, un formato estándar para pasarlo de un programa a otro, así que no te quedas atado a un solo sitio.
Paso 5: Busca registros, una persona a la vez
Escoge a una persona con un hueco, como una bisabuela de la que no sabes dónde nació, y busca los registros que lo podrían resolver. Buenos lugares para empezar:
- Actas del Registro Civil. Nacimientos, matrimonios y defunciones. En México el Registro Civil empezó a funcionar alrededor de 1859 y 1860, y muchas actas antiguas están digitalizadas en FamilySearch.
- Registros parroquiales. Bautismos, matrimonios y entierros. En México suelen ir mucho más atrás que el Registro Civil.
- Censos. El censo mexicano de 1930 está en FamilySearch, y los censos de Estados Unidos hasta 1950 están disponibles para familias que vivieron allá.
- Panteones. Lápidas y registros de entierro, muchos fotografiados en Find a Grave y BillionGraves.
Si tu familia viene de México, nuestra guía para buscar a tus antepasados en México explica dónde está cada tipo de registro.
Paso 6: Anota de dónde sale cada dato
Para cada dato, apunta de dónde salió: el acta, el sitio web, la página o el familiar que te lo dijo. Parece lento, pero te ahorra repetir búsquedas y te ayuda cuando dos fuentes no coinciden. Un año de nacimiento sacado de una fe de bautismo es más confiable que uno de un censo, donde a veces contestaba un vecino.
Paso 7: Cuidado con las trampas comunes
- Nombres mal escritos. Los nombres se escribían como el escribano los oía. Busca variantes: Ximénez y Jiménez, Báez y Váez.
- Mismos nombres. Muchas familias repetían nombres por generaciones. Revisa fechas y lugares antes de unir a dos personas.
- Árboles de otras personas. Son buenas pistas, pero se copian errores entre sí. Confirma con actas.
- Registros perdidos. Incendios, inundaciones y guerras destruyeron muchos archivos. Busca otras fuentes que cubran los mismos datos.
Preguntas frecuentes
¿Cómo empiezo a investigar mi árbol genealógico gratis?
Escribe lo que sabes, platica con los mayores de la familia, junta los documentos de casa y arma tu árbol en un sitio gratuito como FamilySearch. Después busca registros gratuitos: actas del Registro Civil y registros parroquiales en FamilySearch, el censo mexicano de 1930 y registros de panteones en Find a Grave.
¿Cuál es el mejor sitio gratuito de genealogía?
FamilySearch es el sitio de genealogía gratuito más grande, con miles de millones de registros de todo el mundo, incluidas muchísimas actas civiles y parroquiales de México y América Latina. Lo administra La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y es gratis para todos con una cuenta.
¿Hasta dónde puedo llegar en mi árbol genealógico?
Depende de dónde vivió tu familia y qué registros sobrevivieron. Con actas civiles se puede llegar a mediados del siglo XIX, y con registros parroquiales muchas familias mexicanas llegan hasta el siglo XVIII o incluso antes.
¿Qué les pregunto a mis familiares sobre la historia de la familia?
Pregunta nombres completos, apodos, lugares de nacimiento, dónde vivió la familia y a dónde se cambió, en qué trabajaba cada quien y quién tiene papeles o fotos viejas. Luego pide las historias, como cómo se conocieron sus papás, que ningún acta va a guardar.